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Qué hago con mi vida. 10 pensamientos para reflexionar sobre tu vida

Traza tu propio camino, persigue tus sueños, haz las cosas que deseas, etc., todos en algún momento hemos leído u oído este tipo de cosas.

Actitudes que permiten reflexionar acerca de la vida

Aunque se trata de extraordinarias ideas de vida, lo cierto es que tienen poco o ningún significado si no hemos definido con exactitud nuestros sueños, si no hemos hallado aún nuestro camino o cuando no sabemos realmente lo que deseamos hacer con nuestras vidas.

Sin embargo, cuando esto ocurre, existen ciertos pensamientos o actitudes que podemos adoptar para reflexionar en torno a nuestras vidas y saber qué hacer con ellas. ¿Quieres descubrir cuáles son? Entonces sigue leyendo.

Todos en algún momento nos hemos preguntado qué hacer con nuestras vidas, y si te está ocurriendo esto justo ahora, debes saber que no tienes nada de qué preocuparte, ya que a continuación te estaremos hablando sobre una serie de actitudes que te ayudaran a reflexionar acerca de tu vida y descubrir que hacer. ¡Comencemos!

1. Relájate

Si te sucede que al mirar alrededor te pareciera que todas las personas tienen completamente claro lo que desean y hacia dónde se dirige su vida, excepto tú, y comienzas a pensar que tal vez el problema es algo tuyo o te preguntas cómo puedes saber qué es lo que realmente deseas, y así poder lucir tan enfocado como el resto del mundo, debes tener en cuenta estas dos cosas:

Naciste completo y sin ningún tipo de defecto que te haga diferente a los demás; no te ocurre nada y es totalmente normal que en algunos momentos de tu vida experimentes momentos de poca claridad.

El 99% de las personas suelen vivir en automático y en realidad no saben qué es lo que desean. Puede que te parezca que lo tienen todo perfectamente claro, sin embargo, sólo estás viendo su lado bueno.

Y es que la mayor parte de las personas se encuentran igual o más perdidas que tú, que por lo menos te has tomado el tiempo para pensar en eso. Así que lo primero que debes hacer es relajarte y olvidarte de toda la presión para que las cosas puedan fluir y logres descubrir qué hacer con tu vida.

2. Tomate el tiempo para pensar qué es lo que de verdad deseas

Si no tienes idea de qué deseas hacer con tu vida, te proponemos una solución bastante simple: tomate el tiempo para pensar qué es lo que en realidad deseas; pero asegúrate de pensarlo de forma honesta y muy consciente, y no solo durante menos de 5 minutos en la mañana del domingo mientras estas dentro de la ducha.

En este sentido, es aconsejable que realices el ejercicio de imaginar tu vida ideal; el mismo no requiere más de 30 minutos y te permitirá tener una mayor claridad acerca de aquello que de verdad deseas lograr.

3. Experimenta y explora

Cuando no sabes con exactitud qué es lo que deseas, lo peor que podrías hacer consiste en permanecer sin hacer nada, y solo deseando descubrirlo algún día como por arte de magia.

Y es que para encontrar esa claridad que tanto necesitas, es preciso que re relaciones con el mundo y te asegures de cambiar el “no deseo hacer nada” por un “experimentaré”. Anímate a viajar, conoce personas nuevas, experimenta, explora y realiza cosas diferentes.

Lo más aconsejable suele ser que comiences con alguna cosa que te cause entusiasmo; por lo que el preguntarte cuáles son los logros que te gustaría alcanzar supone un gran punto para comenzar.

4. Desarrolla habilidades que sean útiles

Dentro de su gran libro Ikigai, Sebastian Marshall, aconseja a aquellas personas que no tienen claro que hacer con su vida que deben asumir que terminaran por averiguarlo a futuro, y mientras llega ese momento que se enfoquen en ir desarrollando habilidades, relaciones, experiencias y recursos que puedan serles de utilidad cuando finalmente descubran qué es lo que desean hacer.

Este supone un gran consejo, y en el momento en que llegue ese día probablemente agradecerás el poder haber tenido la oportunidad de prepararte en lugar de permanecer de brazos cruzados.

En este sentido, Marshall aconseja lo siguiente:

  • Comienza a estudiar y a crear tu sistema ético propio.
  • Conoce mentores, amigos y consejeros que se distingan por ser buenas personas.
  • Adquiere habilidades que sean universalmente útiles.
  • Obtén varias credenciales.
  • Estudia historia a fin de descubrir lo que es posible.
  • Aprende a pensar de forma racional.
  • Ahorra dinero.
  • Desarrolla buenos hábitos de vida.
  • Ponte en forma.

5. Desarrolla una visión sobre tu vida en 5 años

El mundo se encuentra repleto de oportunidades, sin embargo, en el momento en que las dudas e inseguridades aparecen, terminas por convertirte en el peor obstáculo para alcanzar tu felicidad.

Así, cambiar tu vida cotidiana con el propósito de mejorar supone que, antes de nada, debes elegir un destino y atreverte a dar el primer paso para alcanzar la meta. Esa es la razón por la cual, con el fin de descubrir qué hacer con tu vida, tienes que comenzar por proyectar qué clase de destino deseas para ti.

Independientemente de tu situación, tomate un momento para imaginar que, durante los últimos años, cada uno de tus sueños se hicieron realidad. Toma lápiz y papel, o también puedes hacerlo en tu móvil, y escribe cualquier cosa que se venga a tu mente en relación a esto.

Escribe por exactamente 10 minutos (puede utilizar un temporizador si lo deseas) acerca de aspectos, como por ejemplo, a qué hora sueles despertar, cuál es tu salario, con qué clase de personas sueles relacionarte, cómo es tu trabajo, cómo es tu hogar, qué vehículo tienes, qué sueles comer, qué clase de vida tienes y/o cómo te sientes, etc.

6. Lee, inspírate, conecta con tu entorno y sé receptivo

Leer un buen libro de autoayuda puede ser sumamente beneficioso, en tanto tengas la capacidad para adoptar y poner en práctica sus ideas; ten en cuenta que leer no te servirá para nada si no empiezas a aplicar las recomendaciones que aparecen en los libros.

De la misma forma, e igualmente importante, resulta fundamental que comiences a abrir no solo tu mente y emociones, sino también a nuevas experiencias.

Empieza a relacionarte con nuevas personas, conecta con la gente y también con tu entorno. Abre tu corazón, al igual que tus sentidos, a fin de escapar de los temores y permitir la llegada de cosas nuevas a tu vida, cosas que te inspiraren a iniciar nuevos caminos y alcanzar metas muy altas.

7. Participa en tareas de voluntariado

Llevar a cabo tareas como voluntario te dará la oportunidad de conocer gente interesante, positiva y motivadora.

Asimismo, te permitirá descubrir aspectos más profundos acerca de ti mismo, los cuales podrán ayudarte a darle más sentido a tu vida. Esto suele ser bastante liberador, catártico y satisfactorio, por lo que supone una gran forma de aprender que deseas hacer con tu vida.

8. Busca una pasión

Todos en algún momento hemos deseado hacer algo, aunque no siempre reunimos el valor necesario para realizarlo por diversas razones, como por ejemplo, el clásico “no tengo tiempo”, por temor al qué dirán e incluso, por pensar que somos ya muy mayores para hacerlo.

En cualquier caso, lo mejor siempre será que hagas un reseteo mental y te liberes de esos no puedo que te impiden buscar o cumplir tu pasión.

9. Aprende a tomar decisiones

Al no tener claro lo que deseas hacer con tu vida, existe algún aspecto dentro de tu crecimiento personal el cual se encuentra fallando, y se trata justamente de la incapacidad para poder tomar decisiones.

Es posible que se te haga complicado, que aparezcan dudas y también inseguridades, etc., que al final no te permiten decidir nada y prefieres mantenerte en tu zona de confort donde estas en lugar de animarte a cambiar.

En estos casos, es recomendable que trates de usar el enfoque de “Seis sombreros de pensamiento” creado por Edward Bono, para que puedas analizar tu situación a través de diversos puntos de vista, incluyendo el racional, intuitivo, emocional, creativo, positivo y también desde el negativo.

10. Responde libre de temores la pregunta “¿qué quiero hacer?”

Atrévete a dar respuesta a la pregunta “¿quiero hacer con mi vida?” sin pensar en ningún tipo de límites; evita reprimirte o poner excusas.

Olvídate de las respuestas que incluyan un “desearía hacer tal cosa pero no podría porque…”. Asegúrate de responder sinceramente y con total seguridad, sin prestar atención al tiempo condicional. Ten presente que si es importante que sepas tomar decisiones, lo es incluso más el que aprendas a ver claros tus objetivos:

  • Deseo ser feliz.
  • Deseo poder sentir que soy autosuficiente.
  • Quisiera trabajar en aquello que en realidad me apasiona.
  • Deseo ascender en mi lugar de trabajo.
  • Mi mayor deseo consiste en ver felices a mis seres queridos, y para lograrlo tengo que realizar cambios que me permitan ofrecerles solo lo mejor de mí.

Partiendo de todo esto, coméntanos, ¿ya sabes qué deseas hacer con tu vida?